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El Adviento: tiempo de espera y peregrinaje en el amor. (Parte I)

El Adviento: tiempo de espera y peregrinaje en el amor. (Parte I) -María Luisa Angarita- Hoy nuestra Iglesia Católica inicia un nuevo tiempo en el año litúrgico, es el principio de un nuevo recorrido que hacemos unidos como hermanos en la fe por la vida de Jesucristo Nuestro Señor, por su camino de fe y servicio, por su camino de amor. El año Litúrgico inicia con una temporada llena de calidez, amor y esperanza, es el Tiempo de Adviento, el tiempo de espera del advenimiento, de la llegada del Salvador. Toda la Iglesia se prepara para recibir al Hijo de Dios hecho hombre, el niño que vendrá con gloria y poder a liberarnos de la esclavitud y la opresión del pecado.

Teología, oración y servicio: un camino hacia Dios.

Teología, oración y servicio: un camino hacia Dios. -María Luisa Angarita- Hablar de fe es hablar de amor, del don de Dios en el corazón de cada uno de sus hijos, es tener la certeza firme e infinita de que en su amor habitamos todos y que en cada uno de nuestros aciertos y desaciertos nos acompaña, con abrazo paternal nos acoge y con su misericordia infinita nos envuelve. No hay que saber de fe para estudiar teología, hay que amar y tener fe, amor a ese Dios infinito en bondad y una fe cimentada en su obrar, una fe que se abandona en su amor mientras a su vez intenta comprender y discernir sobre nuestras realidades terrenas y espirituales, sobre este camino hacia la salvación por el que transitamos todos.

Reinaldo Arenas: la vida desde el verbo.

Reinaldo Arenas: la vida desde el verbo. -María Luisa Angarita- Escribir es para muchos una forma de desahogo, una vía de escape dentro del mundo de la extinción y la miseria humana. Quizás una forma de suicidio invisible o un sentido de la vida eterna, una ironía, un rescate. Reinaldo Arenas se abraza a la palabra, a la escritura, en el intento de una vida perseguida y maltratada, la desnuda para sentirla, vivirla y vivirse en ella de la misma forma que lo hace en el mar, en la tierra, en el sexo.

AL BORDE DE LA DISTOPÍA

Al borde de la distopía  - María Luisa Angarita- No hace falta leer noticias ni pegarse a Twitter para darnos cuenta de nuestra realidad aciaga, nuestra Venezuela tan flamante y exuberante camina a paso firme hacia su auto destrucción (¿o ya llegamos?), al mejor estilo de las novelas ficticias y apocalípticas donde las distopías reinan y el protagonista sufre en la crueldad de su destino. Aquí el protagonista somos todos, tanto los que sufren como quienes conducen al país a esa condición distópica. Lo más lamentable es que si bien hay un origen directo de la mala administración política, también hay mucho de la forma cómo el venezolano ha asumido la situación en los últimos años, entre la resignación y la viveza. Cada vez son mayores la formas de corrupción y en ellas ha caído también el venezolano de a pie, el que en vuelto en la necesidad de alimentar a su familia colabora con el proceso destructivo que nos envuelve al tener que comprar productos a sobre precios ...

El Culto a la Virgen María en la Fe Cristiana Católica

El Culto a la Virgen María en la Fe Cristiana Católica. -María Luisa Angarita- El culto a la Virgen María cobijado por la tradición de la Iglesia Católica, es principalmente un culto de fe y de amor, engloba un cúmulo de enseñanzas doctrinales y teológicas que nos permiten adentrarnos en el misterio de Cristo. Tradicionalmente ha comprendido un acercamiento a Cristo a través de su Madre, con el pasar del tiempo se ha convertido en una de las prácticas de devoción y fe más importantes de la Iglesia Católica pues, exalta a la Madre de Dios, y al reconocerle como Madre nuestra le coloca en un lugar de alto privilegio dentro de nuestra fe e Iglesia entendida esta última como comunidad de creyentes, cuerpo de Cristo, en este sentido nos lo presenta el Papa Pablo VI en su Exhortación Apostólica Marialis Cultus . [1]

Sobre el Silencio

Sobre el Silencio -María Luisa Angarita- Hay un silencio inverosímil en lo que decimos, en las voces que nos acosan sin descanso, un silencio como el viento con suave murmullo y ráfagas de gritos agolpados en el alma. No es tarea simple ni sencilla controlar nuestras voces, ni mucho menos el eco sibilante de lo que callamos. Callar o decir he allí el dilema, desbocarnos en palabras incomprendidas o enfrentar la lenta eutanasia del silencio. En el principio todo era silencio y luego Dios habló para crear el universo, al hablar rompió entonces el silencio ¿creó las palabras o ya existían? Debieron existir en su mente porque sin palabras ¿qué otro modo tenemos de entender el lenguaje?. Creó entonces Dios la palabra y le cargó del poder sobrenatural de crear, ser, hacer y hasta destruir, siendo este quizás el peor de sus aspectos. Por medio de la palabra hizo las cosas, el universo, el planeta y todo lo que lo habita, y sin pensarlo o quizás con toda la intención puesto que no p...