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Venezuela y el Papa Francisco: la verdad nos hace libres

“Se compadeció de ellos porque andaban como ovejas sin pastor   y se puso a enseñarles” Mc. 6,34) Desde hace unos 6 años hasta la actualidad, a medida que el conflicto social, político y humanitario en Venezuela se ha ido agravando y justo en cada momento en que la oposición ha levantado la voz de manera unísona contra el régimen y la crisis, se ha colado y ha ganado peso la idea, por demás mítica y escabrosamente manipulada, de que el Papa Francisco no ha hecho nada por Venezuela. Como bien sabemos, durante estos momentos de profundo debate político entre dos sectores totalmente opuestos, es normal que siempre surja alguna voz que intente ganar en la disputa manipulando la información para conseguir desviar la atención del problema central, que no es el Papa, y a su vez resquebrajar la poca unidad moral que se ha conseguido lograr después de tantos años de sufrimiento. No obstante lo que sí resulta preocupante, no son los comentarios y críticas que hoy inundan...

Fachadas

En el silencio de las horas en la humedad de esta tarde y sus recuerdos me sumerjo en lo profundo de mis aflicciones de esta verdad que me habita silenciosa. Las fachadas francesas de los edificios ocultan tras de sí años de sufrimiento de un maltrato constante en el interior de sus paredes las mismas paredes que me cubren como una ensoñación                                                                           como una metamorfosis kafkiana. Soy como ese edificio de la esquina hermoso fuerte apacible fundado sobre cimientos hoy reconstruidos soportando siempre altiva la fachada el ro...

La Feminidad y sus soledades: una mirada a “Textos del Desalojo” (1978) de Antonia Palacios.

La mujer camina trémula y misteriosa en el poemario “Textos del Desalojo” (1978) de la escritora venezolana Antonia Palacios (1915-2001). En ellos se puede apreciar cómo la feminidad va desdoblándose constantemente en los avatares del tiempo, como una reflexión sobre sí misma y su existencia. Si remontamos hacia el pasado, a la antigua Grecia, podremos notar como la mujer de aquel entonces dependía en gran medida de la existencia del hombre, él era- según Fernando Rísquez- el único ser con razón suficiente para organizarse y luchar; la mujer quedaba reducida a un objeto o un ser para el cual lo único importante que podía existir era el afecto de su familia. De allí que la mujer se mantuviese siempre oculta en sus oficios y pesares y no tuviese oportunidad de salir a la luz de nuevas situaciones. Con el paso de los siglos la visión de la mujer ha cambiado, ya ha dejado de ser aquella mujer dedicada al oficio de su hogar y se ha perdido un poco la visión cristiana inquisidora dond...

Más allá del amor humano

El amor, ese camino que todos transitamos, con sus montañas y sus valles, sus llanuras y desiertos, ese recorrido que nos marca desde la concepción hasta la muerte. Cada día de la vida el amor nos rige y nos mueve.  Cuando Dios creó al mundo lo hizo por amor. A lo largo de la historia de la salvación todas las intervenciones de Dios han sido por amor. Su intervención máxima, su obra definitiva de amor fue el envío de su único Hijo al mundo para morir por nuestros pecados, morir por amor. Cada miércoles de ceniza los católicos realizamos un acto penitencial que nos permite recordar el verdadero amor, el amor mayor, ese del que da la vida por sus amigos. La ceniza colocada en la frente nos recuerda lo vano de nuestras vidas, lo vano incluso de lo que algunas veces llamamos amor. El amor humano Este año el miércoles de ceniza coincide con una celebración tradicional, de origen católico, que es la celebración de San Valentín, mejor conocida como el día de los enamo...

Soy tormento

Soy un camino el cúmulo de espinas arrancadas a una rosa. Soy espacio tiempo y permanencia en la terredad de los días. Soy abismo en el lento transitar de las horas sobre la desesperanza. Soy silencio el ojo desnudo que inoportuno mira en la distancia. Soy anhelo la musa de una ficción resquebrajada y prohibida. Soy tormento y también la voz desnuda en las palabras.  Texto perteneciente al poemario inédito Océano de Voces.

La ciudad se duerme entre los autos

La ciudad se duerme entre los autos agotada de tanto ir y venir entre la angustia de no poder emigrar de la miseria de saberse prisionera de sus propias obras. La ciudad se nos duerme entre pesares hastiada de recuerdos que no alcanzan para evitar los errores para resarcir el daño de los días de las decisiones hace tiempo equivocadas. Se duerme la ciudad entre su smog entre sus calles de asfalto agujereado sus semáforos ya no significan ante el caos de las colas y el tráfico. En las esquinas, frente a los comercios, los niños lloran en brazos de unas madres secas de tanto esperar algún suspiro. La noche nos atrapa entre sus brazos en medio de una ciudad que nos sobrevive una ciudad adormecida víctima de sus habitantes. (Autora: María Luisa Angarita. Poemario: Océano de Voces -inédito-)

Alguna vez fui Manoa.

Hoy les comparto tres poemas del poemario "Oceano de Voces" los cuales fueron publicados el Viernes 1ero de Septiembre en el Blog  de la Revista Awen  http://revista-awen.webnode.com.ve/l/alguna-vez-fui-manoa-tres-poemas-de-maria-luisa-angarita/ "Manoa es la otra luz del horizonte, quien sueña puede divisarla, va en camino. pero quien ama ya llegó, ya vive en ella." Eugenio Montejo Alguna vez fui Manoa ese espacio perfecto de ensueños y romances fui sus calles pedregosas, sus voluptuosas montañas alguna vez por mis curvas circularon los amores que me volvieron ciudad de tormentos. No he sido un lugar paradisiaco pero he sido musa, ciudad, infierno, a veces también el anhelo secreto y la pasión oculta que habla lentamente en los ojos distantes esos ojos que miran y me buscan como quien busca un sueño. Alguna vez fui Manoa y también estuve en ella recorrí el amor de sus calles y me dejé cegar por su respland...